De la Stop War Coalition de Inglaterra sobre los atentados  en Londres

 

 

A todos los grupos:

 

Los ataques con bombas en Londres por suicidas en Julio 7 y Julio 21, junto con el asesinato de un hombre inocente por la policía en Julio 22 han llevado a la mayor tensión en todo el país.

 

La situación impone nuevas responsabilidades para el movimiento contra la guerra para articular el deseo de la mayoría del pueblo británico de ver terminada la ocupación de Irak y la “guerra contra el terror” y de preservar nuestras libertades civiles fundamentales de cara a ambos terrorismos y del riesgo palpable de una reacción autoritaria y biolenta por parte del estado.

 

La Stop the War Coalition ha condenado inequívocamente los atentados con bombas en Londres. Ningún desacuerdo con la política gubernamental puede justificar estos actos. Los asesinados y mutilados  no son los autores de esa política, no son sus instrumentos, ni sus beneficiarios. Su asesinato es injustificable como lo es el asesinato de civiles en Irak, Afganistan o cualquier lugar, asesinatos que la Stop the War Coalition ha siempre condenado.

 

De la misma forma hemos condenado la muerte de Jean Charles de Menezes. El no cometió más crímen que tener el color equivocado de piel y usar las ropas equivocadas. Su muerte puede atribuirse en gran medida a la histeria antimusulmana montada por sectores de los medios masivos, aliados a la desastrosamente ineficaz inteligencia policiaca. No puede haber razones para apoyar la política de  “tiren a matar”, moda política implementada en este clima.

 

Lamentables y mucho más son los atentados suicidas y los crímenes de la policía en este país. Bajo estas circuntancias, los temas críticos a los que tenemos que encarar es hacia donde se dirigirá la política exterior británica, prevenir cualquier ataque violento contra la comunidad musulmana y la defensa de las libertades civiles.

 

Rechazamos cualquier intento de cerrar el debate sobre estos temas. Buscar la raiz de las causas de los problemas presentes es no solamente defendible, es esencial. Los que apoyan la guerra en Irak en el gobierno y en los medios masivos están tratando de negar el debate, de disminuir la importancia de las políticas que han aplicado, eso no sirve a los intereses del pueblo británico.

85 % de los británicos cree ahora que existe una conexion entren los ataques en Londres y el conflicto de Irak. Esta relación es reconocida por el Joint Terrorism Analysis Centre y por la famosa Chatham House centro de pensamiento, entre otros. Este argumento está presente en todas partes.

 

La invasión y ocupación de Irak, junto con otros temas,  está siendo considerada como un desastre de la política exterior anglobritánica, así como una catástrofe ella misma. Estos otros temas incluyen la incapacidad para garantizar seguridad y justicia al pueblo Palestino, la ocupación de Afganistán, la prisión por años sin juicio en Guantánamo y el apoyo continuo a déspotas como los de Arabia Saudita, así como problemas anteriores como el sufrimiento inmenso causado  por las sanciones del régimen contra Irak. Repetimos que ninguna de estas circunstancioas puede justificar lo que sucedió en JUlio 7 o los atentados de Julio 21,  pero no pueden ser ignoradas y no tenemos ninguna esperanza sobre que no se repitan.

 

Rechazamos el punto de vista de que el terrorismo tiene sus raices en el fanatismo musulmán. No es más real decir que George Bush esta siguiendo la política exterior del fundamentalismo cristiano, o que el IRA está animado por el catolicismo más que por la cuestión nacional irlandesa.

 

El intento del Primer Ministro de localizar el problema como  simple “ideología diabólica” incrementa el peligro de ataques violentos contra los musulmanes británicos, así como dio una totalmente inadecuada explicación a los sucesos. Sería conveniente que Tony Blair confrontará las consecuencias de sus propios errores, pero su retórica sólo incrementa el clima de pánico. El disparo contra el trabajador es la máxima expresión de este pánico. Es necesario decirlo fuerte y claro: ni los musulmanes ni el islam son el problema. El terrorismo tiene sus raices en problemas reales aquí en la tierra.

 

En particular la Stop the War Coalition expresa su solidaridad con la Muslim Association of Britain,  compañeros nuestros en el movimiento contra la guerra. Se han hecho intentos por demonizarla también por su rol político activo contra la invasión y ocupación de Irak. Se ejerce una gran presión sobre los líderes musulmanes británicos para que apoyen al gobierno en estos momentos de crisis. Esto parece tener menos que ver con la situación de seguridad que con proteger al gobierno de las críticas que han contribuido al alejamiento de una gran cantidad de gente, musulmanes y otros.

 

Es totalmente inaceptable que los ministros y los medios masivos afirmen que los musulmanes deben elegir entre la democracia  y el terrorismo. Los musulmanes británicos han claramente rechazado el terror y elegido la democracia. Es el gobierno británico el que ignoro el sentimiento del pueblo británico cuando puso al país en guerra contra Irak desfiando a la opinión mayoritaria. Cientos de miles de musulmanes británicos marcharon en Febrero 15 y protestaron en todo el país contra la guerra, desde el primer momento. Ellos fueron ignorados y la democracia fue negada. Esto contribuye a las condiciones que conducen  a gente desesperada y loca a cometer actos criminales terribles.

 

Hoy la unidad del movimiento contra la guerra es más vital que nunca. Debemos levantarnos por paz y libertad. Los sindicatos, las organizaciones por la paz y los derechos humanos, socialistas, liberales y verdes, los nacionalistas en Escocia y Gales, musulmanes, cristianos, judíos, sikh, hinduistas y otros grupos religiosos sebemos levantarnos juntos por nuestros valores comunes.

 

Tenemos que estar con la comunidad musulmana en este tiempo de señalamiento y resistir a las llegislaciones de pánico que hacen muy poco por tener a la gente a salvo, mientras permiten que crezcan los nuevos poderes del estado a expensas de las libertades colectivas e individuales.

 

Antes que nada, necesitamos redoblar nuestra campaña para asegurar la salida completa de las tropas de Irak. Y debemos hacer esto no sólo por Julio 7, sino porque es lo correcto.

 

Es lo correcto por los 100 mil muertos civiles en Irak desde que la ocupación comenzó,  muchos de ellos de manera violenta, y la mayoría atribuibles a las fuerzas de ocupación. Correcto por el terrorismo que ha corrompido a Irak   desde que Gran Bretaña y los Estados Unidos unilateralmente se constituyeron en la autoridad de ese país

 

Correcto por la terrible destrucción económica y social después de dos años de ocupación. Correcto por la tortura y la degradación de civiles que llevan a cabo tropas británicas y norteamericanas en Abu Graib y Camp Breadbasket. 

Correcto porque todas las razones que se dieron para la guerra han mostrado su falsedad, porque la guerra es ilegal, y la ocupación es una afrenta continua a las leyes internacionales. Y correcto por los 92 soldados británicos muertos, y los cientos de mutilados,  en el curso de esta aventura que ha mostrado que no hace a nuestro país más seguro.

 

Tenemos que hacer una campaña para que la retirada de las tropas se de antes de la Navidad de este año. Esta es la política de muchos sindicatos, del

Liberal  Democratic Party,  y de muchas otras fuerzas políticas y de una parte considerable del cuerpo de la opinión laborista. Esta también apoyada por la mayoría del país. Debe ser redoblada. ¿Cuál debe ser la prioridad de nuestra gran gente? el movimiento por paz y por justicia.

 

(TRADUCCION  RED)

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