Caracolas urbanas
nuri fernández
Días
oscuros los de este noviembre. Primero el triunfo inpune de George W. Bush, que
sólo trataron de impedir ese 47% de norteamerican@s en
contra, y algunas (pequeñas) protestas en el
resto del globo. La consecuencia de su triunfo en las urnas fue inmediata:
arrasó lo que quedaba de Fallujah, después
de que ya la habían arrasado en agosto...
Después, los linchamientos de tres policías
de la PFP que realizó
la población de Tlahuac, en la Ciudad de México.
La policía y el
gobierno impunes sacrificaron sin más a unos de los
suyos, permitieron que los mataran sin intentar nada, y todo por televisión...
Las
grandes televisoras estaban allí (¿cómo?) una hora y media antes.
La ciudad como el
mundo se llenó de miedo... si somos capaces de algo
como lo que pasó en Tlahuac...en quién confiar. El miedo y
la desconfianza son una buena forma de controlar una ciudad tan grande.
Verdadero terrorismo.
Pero como siempre un
rasgo de honestidad y valor parecía dar otro mensaje: el
paro de los policías de la PFP reclamando a sus mandos
haber dejado morir a sus compañeros...
Cómo en la elección de Bush, en Tláhuac, esa masa
amenazadora, inconciente, ignorante, que es violenta por miedo, llena de ira...
Muy diferente de la multitud diversa que toma las calles en busca de otro
mundo..
Así que en la Ciudad de México el miedo se ha
convertiro en un problema, incluso para aquellos que lo difundieron y lo
convocaron. El terror es un problema, porque anida violencia ciega.
Y entonces... qué... ¿se terminó la esperanza? incluso
en “la ciudad de la
esperanza”.... lo que pasa es que hay que mirar
mejor. Apagar la televisión, cerrar la mayoría de las hojas de los
diarios, poner música y lanzarse a la calle, a los
barrios, a las colonias. Fijarse en los grafittis, buscar conciertos, ir a las
plazas, incluso al Zócalo (aunque “concesionado” a los señores del dinero, no
dejará nunca de ser de la
gente). Entonces descubrirás algo...
El surgimiento de una
cultura alternativa que resiste, a través de la música, la danza, la
creación en todas sus
formas...!tanto circo como hay ahora!...cuerpos que escapan a la norma y a la
imposición, al disciplinamiento gris.... y se
llenan de picos, tatuajes y piercings.
Y la proliferación de espacios, centros
culturales, lugares para conciertos, galerías, auditorios,
cafeterías alternativas...
centros sociales que reclaman su autonomía. Desde La Alverka al
Centro Cultural La Pirámide, pasando por la Casa del Son en Neza, el Multiforo Alicia,
la Unión de Trabajo
Autogestivo (es decir, UTA), la Cooperativa Smaliyel, el Café Mural, el Café de Fidel, el Café de la Red..... y muchísimos más... Todos diferentes
porque diferentes somos en esta ciudad y en cualquier otra...
Y hay un antecedente,
aunque se trate de un proyecto dependiente del gobierno y no autónomo, es importante
por el tiempo que lleva y la magnitud que tiene. El Faro de Oriente. Convertir
un basurero de una de las zonas más rudas de la Ciudad
en un enorme centro cultural, con biblioteca, auditorios, talleres, internet,
reserva ecológica... esa es precisamente la forma de
empezar a construir nuestras ventanas..
Es que las cosas se
han puesto mal... nos inundan de rejas, muros, no quieren que miremos el cielo...
Entonces nosotr@s pues a construir agujeros, ventanas, túneles y pasadizos
hacia otro mundo más agradable y justo... menos rudo de
vivir..
Resulta que esas
ventanas primero hay que soñarlas para después hacerlas. Un sueño posible es que todos
estos espacios sean la forma de construir autonomía urbana, otras
relaciones, respeto, justicia y dignidad para que haya esperanza en esta
ciudad. Una forma de imaginar y realizar nuevas relaciones sociales es logrando
que en cada barrio, en cada colonia, en cada comunidad, haya un centro social,
de la forma en que sea, y que allí pueda encontrarse la
gente como igual, para mirarse a los ojos y charlar, sin temerse, ni
gritarse... Es el inicio de nuestras caracolas en la ciudad, como los caracoles
zapatistas...
Si todos estos lugares
se construyen por las propias personas, de una forma autónoma, buscando el
mayor respeto a nuestra propia diversidad y diferencia... está puede ser una forma
importante de frenar a las bandas del crímen organizado en las
colonias, de frenar la violencia de la policía, de impedir los
abusos, de que las personas encuentren
otras alternativas...
Hacer circular nuevas
formas mediáticas, porque la otra característica es la irrupción de medios
alternativos, radios comunitarias, revistas, periódicos en la web -como
RED- para reestablecer la confianza, a
través de la información, el arte, la cultura
y la alegría.
Sería bueno que para
construir estas ventanas no tengamos que okupar
predios y casas abandonadas en el DF, y sería inteligente si el
gobierno de la Ciudad apoya estos proyectos. Porque desde hace ya tiempo la
multitud sola, esa que nace, está encontrando la
forma...