Activistas consignados en Puente Grande

La Jornada, Junio 18

 

Acusados de uno o varios delitos -entre éstos robo calificado, motín, pandillerismo, daños, portación de armas y objetos prohibidos, contra representantes de la autoridad, lesiones calificadas, ataques a las vías generales de comunicación y desobediencia- están detenidos en el penal de Puente Grande:

 

Freddy Javier Carrillo Márquez, de 19 años. Fue torturado.

 

Eduardo Carbajal, de 37 años, director de la escuela primaria Juan José Arreola. Los policías le taparon la cabeza con bolsas de plástico, lo amenazaron con una pistola en la sien y lo subieron desnudo a la azotea del penal.

 

Gerardo Alberto Corona Jiménez.

 

Juan Carlos Flores González, de 27 años.

 

Edgar Flores Murillo. Fue golpeado por antimotines en la calle y detenido después en la Cruz Verde, donde era atendido de las lesiones causadas por los policías.

 

Felipe García Francisco, mexiquense, pintor y empleado en una tienda Milano. El día de los disturbios no pudo llegar a su trabajo porque ese establecimiento estaba cerrado. De regreso a su casa fue detenido por los antimotines.

 

Aarón Alejandro García García, integrante de un taller de fotografía, tomaba fotografías de la marcha.

 

José Miguel González López, jalisciense de 19 años, sólo veía pasar la marcha.

 

Felipe de Jesús Landeros.

 

Miguel Angel Ramírez López, de Culiacán, participaba de manera pacífica en la marcha.

 

Leonardo Rosales Delgado, de 36 años. Los policías lo golpearon hasta que quedó inconsciente. Despertó en la cárcel.

 

Gerardo Ernesto Treviño Olvera, de 18 años, originario de Culiacán, fue golpeado durante casi dos días.

 

Juan Salvador Lara Piña. Fue torturado con golpes y toques eléctricos. Le quemaron una A tatuada en una mano.

 

José Cruz Luján Sánchez, 66 años. Maestro retirado. Los policías le lesionaron la columna vertebral.

 

Raúl Morales Caballero, 33 años. La noche anterior había estado bebiendo con unos amigos. La tarde de la redada, buscaba más bebida cuando fue detenido y golpeado por policías que lo dejaron inconsciente. Despertó en la Cruz Verde.

 

César Velázquez Naranjo, reportero de la revista El Alacrán, de Monterrey. Cenaba en una taquería cuando fue detenido.

 

Norberto Alejandro Ulloa Martínez, 26 años, participó en la manifestación de manera pacífica.

 

Elsa Hernández Argüello, vendedora de artesanías. Iba hacia la terminal de autobuses en busca de transporte para salir de Guadalajara cuando fue detenida.

 

Haydee Berenice García Rodríguez, integrante de una organización no gubernamental pacifista, participó en la marcha y se retiró. Fue detenida a las nueve de la noche en una taquería.

 

 

* Reúnen más testimonios de las torturas en Jalisco

 

 Detenidos, altermundistas y personas ajenas a protestas

 

ROBERTO GARDUÑO Y ENRIQUE MENDEZ

 

Jaime Daniel Vázquez es mudo y estudia música. Trabaja en una imprenta, el negocio de su familia, y la tarde del 28 de mayo cometió el único error que lo mantiene en la cárcel de Puente Grande: dar vuelta, mientras caminaba hacia una farmacia, en la calle López Cotilla de Guadalajara, Jalisco, donde se llevó a cabo una de las redadas para detener altermundistas.

 

Policías antimotines lo detuvieron allí como parte del operativo para capturar a quienes participaron en el enfrentamiento durante la marcha de protesta por la cumbre de Guadalajara, movilización en la que Jaime Daniel no participó, como relató este miércoles por escrito a una comisión del Partido de la Revolución Democrática (PRD) que visitó el penal.

 

Las dos mujeres y los 21 hombres detenidos -entre ellos uno de 66 años- luego de esa manifestación, algunos en bares o taquerías, describieron las torturas que les infligieron durante 24 horas continuas las fuerzas policiacas del estado.

 

A quienes se negaron a firmar una declaración prefabricada en la que aceptaban ser culpables de los delitos imputados, les agregaron el cargo de robo calificado, por lo que no tienen derecho a fianza.

 

Desde el locutorio, los consignados, en su mayoría jóvenes obreros, trabajadores y estudiantes, relataron a la comisión -integrada por el diputado Inti Muñoz Santini; el cantante Luis Román Ibarra, de Panteón Rococó, e integrantes de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos- cómo fueron detenidos y torturados para obligarlos a declararse culpables.

 

Jaime Daniel Vázquez tiene aún muchas dudas de por qué lo detuvieron, si él sólo regresaba, acompañado por su hermana, de una radiodifusora con un par de boletos y se encaminaba a comprar medicinas.

 

Escribió a la comisión que lo visitó en el penal: "Estoy muy consternado, demasiado, y no ni qué hacer para que la verdad salga y (...) se dé cuenta la gente de lo que en verdad pasó, ¡y los verdaderos delincuentes estén afuera!"

 

Su testimonio está redactado en más de cuatro cuartillas. Describe también su detención: "Yo realmente ni siquiera estuve en la manifestación, no de dónde sacan todas esas cosas [delitos]; venía acompañado de mi hermana a las Farmacias Similares precisamente a [comprar] mis medicamentos; veníamos de Radio Universidad de Guadalajara, de recoger unos boletos, tengo pruebas y todo, pero dicen que son falsas, que no qué más, pero todo es real.

 

"Lo que yo pienso, como fui de los primeros cinco que detuvieron, quieren involucrarnos con todo, y los que salen en fotos y videos manifestándose ya están libres. Yo salí en un video cuando me detienen, hasta lo que yo . Cada visita no falta mi hermana, la que me estaba acompañando, y mi madre."

 

Como a todos los detenidos por la policía de Guadalajara el viernes 28 de mayo, a Jaime Daniel lo torturaron, a pesar de lo cual no admitió firmar una declaración de culpabilidad que había sido redactada por el Ministerio Público.

 

Agrega en su relato: "Yo y otros estuvimos en huelga de hambre. Fui torturado también, tanto físicamente como sicológicamente. Alegaban que me iban a hacer hablar a como diera lugar y, claro, no lo lograron. Cuando nos revisaban los médicos, en una ocasión entraron conmigo judiciales.

 

"Para eso yo venía de la (agencia) 14 y le tuve que decir que no, por miedo a más tortura. El judicial entró conmigo al médico y no podía decir nada y venía demasiado golpeado. Yo me abstuve a declarar a pesar de toda la tortura recibida y dijeron los judiciales: 'no importa, de todas maneras te vas a ir detenido, declares o no'."

 

El secretario de Gobierno de Jalisco, Héctor Pérez Plazola, informó a la Comisión Permanente que en la detención de las personas que supuestamente participaron en los disturbios "no existió represión indiscriminada y se respetaron sus derechos humanos".

 

El testimonio escrito de Jaime Daniel lo contradice: "Fue de verdad increíble, desde patadas en todo el cuerpo, cabeza y como siempre brazos a la nuca, agachados. Llegaban antimotines y como piñatas (disculpen el término, pero eso me parecía). ¡Podría contar infinidad de cosas!"

 

A José Cruz Luján, de 66 años, quien participó en la organización de uno de los cinturones de seguridad de la marcha, los golpes de los policías antimotines le provocaron una lesión en la columna vertebral, atendida por otros internos, no por el médico del penal. Tampoco firmó la declaración prefabricada y por eso le imputan robo calificado.

 

Después de escuchar testimonios por más de cuatro horas, la comisión se entrevistó con Pérez Plazola, quien insistió en el argumento de que hay videos donde todos los procesados aparecen en el enfrentamiento con policías. Ante ello,

el diputado Inti Muñoz lo retó a comprobar la culpabilidad de los detenidos, pero no hubo respuesta.

 

La bancada del PRD reunirá los testimonios de todos los detenidos para presentarlos ante las comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos, con el objetivo de insistir en que se castigue a los responsables de la tortura y las autoridades se desistan de los cargos.