ARTURO CRUZ BÁRCENAS
Ante unos 40 mil fans, el Dr. Skenka define el concierto
como ''ejercicio antifascista''
(La Jornada, Junio 12)
El grupo de música skasera Panteón Rococó convocó a más de 40 mil jóvenes
-según los organizadores: la Secretaría de Cultura del gobierno de la ciudad y
la delegación Cuauhtémoc- en su concierto de ayer en el Zócalo capitalino,
donde apoyado por sus "brigadas de seguridad" logró que la fiesta se
desarrollara sin incidentes graves y con respuesta efusiva de quienes tienen a
su música como parte de su forma de vida.
Funcionó la logística y el objetivo del Panteón, "recuperar el
Zócalo para el ska", se cumplió a cabalidad. Tuvo como grupo
telonero a Antidoping. Hubo chacota y mensajes políticos. Dr.
Skenka, vocalista de los camposanteros, exhortó a los asistentes a apoyar la
liberación de los altermundistas
procesados en Guadalajara por protestar contra la globalización y sus
consecuencias.
Una gran manta se extendió en el escenario; tenía escrito: "¡Presos
políticos de Guadalajara, libertad!" Fue uno de los mensajes que el grupo
defeño lanzó a los más de 40 mil asistentes, jóvenes y niños, seguidores del
movimiento skasero, que tenía dos años de ausencia en la plaza central de México,
"el ombligo, el eje", definió el líder.
Skenka, con una máscara de luchador que luce estampada una gran hoja de
mariguana, definió al concierto como "Ejercicio antifacista 314. ¡Paz,
baile y resistencia!"
Los miles de jóvenes bailaron slam, volaron por los aires, algunos
impulsados por sus compañeros. En sus manos de adolescentes mostraron los
muñecos de peluche que usan como mascotas.
Las canciones de Tres veces tres,
tercer disco de Pan-teón, para la mayoría el mejor grupo skasero de México, se
escucharon durante dos horas. "¿Qué? Ahora resulta que ustedes vienen de
Las Lomas, donde no se escucha la cumbia. ¡Carajo!", gritó Shenka.
En una mezcla del fervor futbolero-ska, Shenka, Tanis, Don Gorri, Monel,
Darío, Paco, Felipe, Irma y Missael, incitaron a un grito colectivo:
"¡Goya, goya, chachún, cachún, ra-ra!"
"Hoy celebramos la recuperación del Zócalo para grupos como Nana
Pancha, Los de Abajo, Sekta Core, La Maldita, Santa Sabina y Panteón Rococó, y
el triunfo de los Pumas chilangos." Decenas de banderas del equipo de la
UNAM se levantaron entre la multitud. En una de ellas se leía: "¿Gatitos?
¡Ni madres!"
De todos los rumbos de la ciudad, los jóvenes llegaron en Metro, en
colectivo, en camión, o en caravanas a pie. Las brigadas les quitaron todo lo
que pudiera servir de proyectil. Pero el ingenio burló los cercos y cientos de
botellas de plástico y latas de cerveza volaron de un extremo a otro. Algunos
fueron rescatados de esa marea humana que al calor del slam forma los famosos
círculos de amor, donde hay que aguantar vara.
Un chavo disfrazado de Elmo, personaje de Plaza Sésamo, causó sensación y
risa. El ska mezclado con reggae jamaicano del Panteón es el ritmo que los
jóvenes han hecho suyo. Si el baile es violento es porque necesitan
exorcizarse. Vuelan por los aires varios tenis, que van a impactarse en quien
no la hará de tos.
El sol cae a plomo. La ola de presión en las primeras filas causó
desmayos y los brigadistas auxiliaron con prontitud. "Esto es un rito
contemporáneo. ¡Aguanten, respeten a las brigadas de paz! Tres fueron las
palabras primeras, a las que se unieron otras tres, y así. Esta es la tarde de
las tres palabras, en el Zócalo capitalino."
El Panteón es un grupo comprometido con su circunstancia. Lo plasma en
sus canciones, como Asesinos, con la que pretenden, dijo Dr. Shenka a este
medio, unir a varias generaciones, las de antes con las de ahora, para que
recuerden la masacre del 68.
Al interpretar Ciudad de la esperanza, crítica a la abulia citadina en
torno a sus problemas cotidianos, el Panteón llamó a la banda a respetar a los
demás. "No importa, no importa, de qué color, vestimenta, colonia. Todos
somos iguales."
El
tema Marcos Hall, dedicado al sub Marcos y al movimiento zapatista. Las mentadas a Vicente Fox formaron parte del intro de la rola. Un gran
coro inundó el Zócalo. La V de la victoria y un "hasta siempre,
comandante". El sub fue ascendido en su grado militar.
Dime, composición para las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez,
"porque sentimos su dolor; eso les decimos a los familiares de las
víctimas". La carencia, el máximo éxito del Panteón, que habla de las
penurias para sobrevivir sin dinero, con salarios de hambre. Finaliza el
"ejercicio antifacista" al grito de "¡Paz, baile y
resistencia!" El ska regresó al Zócalo capitalino.
Entrevistados, varios jóvenes afirmaron que fue un concierto tranquilo y
que las autoridades exageraron al tener a esa propuesta musical dos años
ausente de la histórica plancha. "Las autoridades que se oponen a que el ska
y el Panteón estén en el Zócalo, para mí son gente vieja", expresó José
Ortiz, de 22 años, quien no estudia ni trabaja, pero intentará entrar a
Bachilleres.
La ciudad de la esperanza (Fragmento)
Es la ciudad
de la esperanza
Es un perro
que nunca me alcanza
Que me tira
la mordida mientras corro por mi vida
Es la
trinchera que me convierte en fiera
Cárcel
gigante de millones de habitantes
Que no
quieren saber nada de nada
Con el reloj,
corriendo por sus venas
Y la vida que
se va con tantas penas
Es la ciudad
de la esperanza
Donde
extorsionan a toda la raza
Donde todo el
mundo se rasca la panza
Donde todo el
mundo se pasa de lanza
Donde los
sueños se han vuelto pasajeros
Inocentes,
temerosos en un microbús
Y para que se
haga justicia
Tu tienes que
caerle siempre con una luz
Así funciona
la cosa... Así funciona la cosa
Así funciona
la cosa... Así funciona la cosa
Oh, oh, oh.
Es lo que traigo aquí
Un
sentimiento que quiere salir
Vivo en México
Distrito Federal
Donde unos la
pasan chido
Y el grueso
la pasan mal.
Sin embargo
Lo que
aprendo a diario
Es a
entender, solucionar,
Sobrevivir y
expandirme
Para poder
comprender
Para poder entender