ALEXIA
TORRES
La escritora india Arundhati Roy afirma que
«Bush merece sufrir la misma suerte que Sadam»
El Foro Social reúne a 120.000 personas en su
denuncia contra el neocolonialismo
(El
Mundo)
BOMBAY.-
Su menudez y su aparente fragilidad se desvanecen cuando abre la boca. La
escritora india Arundhati Roy, autora de El Dios de las pequeñas cosas, tiene
claro que la causante de muchos de los problemas del mundo es la política del
presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y por eso le desea la misma
suerte que al defenestrado dictador iraquí Sadam Husein.
«Si
Sadam merece que le humillemos en una hora de máxima audiencia en la televisión
y que le contemos sus empastes o le miremos a ver si tiene pulgas, entonces
George W. Bush también lo merece», declaró la activista en una comparecencia
ante militantes de Resistencia 2004, un grupo de extrema izquierda que se reúne
al margen del Foro Social.
«Sadam
deberá seguramente ser juzgado por crímenes contra la Humanidad. Pero también
todos sus cómplices en Estados Unidos y Europa», señaló la intelectual y autora
de El álgebra de la justicia infinita, un libro que recoge sus artículos políticos
de sus últimos cuatro años.
Arundhati
Roy, arrestada en una ocasión en su país por organizar una manifestación en
defensa de los tribales o indígenas indios, es una de las estrellas del Foro
Social, y una de las figuras más severas con la política del actual equipo de
Gobierno de Washington.
Si
días antes proponía cerrar las oficinas de las dos empresas norteamericanas que
más se enriquecieran con la reconstrucción de Irak, ayer volvió a descargar su
indignación sobre los que aprobaron la guerra con una comparación literaria. «Aplaudir
la captura de Sadam y justificar la invasión de Irak es como acusar a Jack el
destripador de haber inventado al estrangulador de Boston».
Roy
recogió los aplausos del foro al asegurar que las mujeres se llevan la peor
parte en los conflictos. Puso el ejemplo del olvidado genocidio de Gujarat,
donde extremistas hindúes violaron o arrancaron fetos de las entrañas de
mujeres musulmanas en el año 2002, sin que se haya juzgado a ningún
responsable.
La
escritora corresponsabilizó al Gobierno indio de la matanza de 2.000 musulmanes
en la región india. «Hay algo peor que una dictadura fascista, y es una
democracia fascista», sentenció ante una audiencia entregada.
320
actos en Goregaon
Más
de 120.000 personas se concentraron en Goregaon, el suburbio industrial de
Bombay donde se celebra el Foro Social, para asistir al menos a uno de los 320
actos que tuvieron lugar el domingo.Muchos de ellos versaron sobre la carga de
la deuda externa para los países en vías de desarrollo, o la herencia del
colonialismo en los continentes del sur.
La
macroconferencia celebrada al aire libre sobre Guerra contra las mujeres,
mujeres contra la guerra reunió a la mayor audiencia.«Dicen que vengo de
Oriente Medio. ¿Oriente Medio para quién, para los británicos? Yo soy
norteafricana, hay que cambiar el lenguaje...» La escritora egipcia Nawal El
Sadawi comenzó así su discurso contra el neocolonialismo, en el cual criticó la
prevalencia mediática del inglés sobre otras lenguas y achacó la situación de
pobreza que viven muchos de los países al «robo» por parte de sus dominadores.
Otras
voces radicales se escucharon en el foro sobre deuda externa, en donde se
subrayó el caso límite de Argentina, que debe más de lo que produce en todo el
año, y que sigue pagando con muchas dificultades los préstamos del Banco
Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre otras grandes
instituciones financieras de todo el mundo.
Con
el sistema de traducción averiado, los conferenciantes hacen lo posible para
hablar en inglés, para que les entienda el mayor número de personas posible.
Pese
a este incidente, la organización del primer Foro Social que se traslada a
Asia, está superando las expectativas de los asistentes, que temían que el
descontrol pusiese en peligro el evento.
Así
lo reconocen Arcadi, Marta o Nuria, de distintas organizaciones pacifistas de
Cataluña. «Lo que más me gusta es que se incluya el tema de la abolición de las
castas, por ejemplo. India es un país con muchas iniciativas», comentaba Arcadi
Oliveres, de la organización católica Justicia y Paz.
«La
paz es la guerra»
El
grupo ha conocido aquí la realidad de Tamil Nadu o de Sri Lanka, algo que antes
casi ni habían oído mencionar. Por medio de panfletos, manifestaciones o
seminarios, uno descubre problemas regionales o injusticias sociales de sitios
remotos del planeta.«Para mí el Foro Social es la cosa más esperanzadora que
encuentro en el mundo. Cambiamos impresiones, nos relacionamos, escuchamos a
otra gente, es muy enriquecedor», comenta Lee Cormie, profesor canadiense de
universidad.
Todos
destacan el impacto de venir por primera vez a la India y ver de cerca sus
miserias, como niños descalzos que piden a la entrada del Foro o la plaga de
chabolas que satura las calles.Una pobreza que se convierte en una mención
constante, tanto en las calles del recinto como en los discursos. Como recordó
Arundhati Roy, «aquí en la India o en Africa, la paz es guerra.Cada día es una
batalla para sobrevivir».
Una
de las protestas más llamativas y teatrales la realizó Amnistía Internacional,
que reiteró en Bombay su grito contra las pequeñas armas en un acto protagonizado
por un enorme elefante.
En
las calles de Bombay, no es extraño toparse con uno de estos animales en
cualquier esquina, o que se produzca un atasco a causa de una vaca que ha
decidido descansar en medio de una transitada avenida.