Encuentro de Estambul
(CSCAweb http://www.nodo50.org/csca, 7 de noviembre
de 2003)
"A pesar de la oposición de pueblos
y gobiernos del mundo entero, se perpetró una guerra de agresión y sin embargo
no hay ni tribunal ni autoridad que juzgue los actos de EEUU y de sus aliados.
Si las autoridades fracasan, entonces la autoridad moral puede hablar en
representación del mundo."
La idea de crear un Tribunal
Internacional de Justicia contra la Guerra en Iraq
había surgido en muchos lugares del planeta y fue apoyada en un principio en
los Encuentros Contra la Guerra celebrados en Berlín, Yakarta y Ginebra, París
y Cancún. El Consenso por la Paz de Yakarta hizo una declaración comprometiéndose
a creación de un Tribunal Internacional de Crímenes de Guerra. La Red de
Conferencias (las redes Europeas y la Red de Córdoba por la Paz y los Derechos
Humanos) organizadas por la Fundación por la Paz Bertrand
Russel también dedicó tiempo a la discusión del
asunto y la idea fue apoyada mayoritariamente.
El grupo de trabajo formado en la Red de
Conferencias celebrada en Bruselas los días 26 y 27
de junio de 2003 discutió la idea y las posibilidades de convocar un tribunal
internacional para investigar y establecer los Crímenes perpetrados contra el
pueblo iraquí. Al grupo de trabajo en Turquía se le encomendó la tarea de
actuar como secretariado, encargándose de la coordinación en estrecho contacto
con los grupos de trabajo de Bruselas, Hiroshima,
Nueva York, Londres y otros lugares.
En la reunión del Comité de Coordinación
en Estambul, celebrada entre los días 27 y 29 de octubre, se tomaron decisiones
acerca del contenido y la forma y los objetivos del proyecto.
Legitimidad del proyecto
A pesar de la oposición de pueblos y
gobiernos del mundo entero, se perpetró una guerra de agresión y sin embargo no
hay ni tribunal ni autoridad que juzgue los actos de EEUU y de sus aliados. Si
las autoridades fracasan, entonces la autoridad moral puede hablar en
representación del mundo.
Nuestra legitimidad deriva del fracaso
de las instituciones oficiales internacionales para pedir cuentas a aquellos
que cometieron graves Crímenes internacionales y constituyen una amenaza para
la paz; de ser parte del Movimiento Internacional contra la Guerra que expresó
su oposición a esta invasión; de la resistencia del pueblo iraquí; de que
estamos convencidos de la obligación que tiene toda persona con conciencia de
actuar contra las guerras de agresión, contra los Crímenes de Guerra, contra
los Crímenes contra la Humanidad y contra cualquier otra violación de la paz y
de la legalidad internacional; de actuar sobre la base de las luchas del pasado
para desarrollar sistemas pacíficos de coexistencia y de prevención de futuras
agresiones y violaciones de la Carta de Naciones Unidas (NNUU); de dar voz a
las víctimas de esta guerra, ya que así estamos articulando las preocupaciones
de la sociedad civil tal como las expresó en su forma más activa mediante los
movimientos de justicia social y paz; de poner de relieve los principios de la
legalidad internacional.
Nuestra legitimidad la hemos obtenido
mediante el proceso por el cual logramos nuestros objetivos.
Las labores del Tribunal
La primera tarea del Tribunal es
investigar los Crímenes de Guerra perpetrados por el gobierno de EEUU en su
guerra contra Iraq. Pese a que el movimiento mundial
condenó esta guerra contra toda legalidad internacional, el gobierno de EEUU
forzó su premeditada estrategia de guerra en el mundo. Además, el gobierno de
EEUU reclama impunidad y se coloca por encima de las leyes y de las
convenciones internacionales.
La segunda tarea del Tribunal es
investigar las pruebas de los Crímenes de Guerra cometidos durante la agresión,
violación de las leyes de ocupación, genocidio y Crímenes contra la Humanidad.
Estos [Crímenes] pueden incluir las sanciones, el uso de armas ilegales que
matan generaciones, tal como las armas de uranio [empobrecido] [1].
La tercera tarea es investigar y exponer
el amplio concepto de "Nuevo Orden Mundial Imperial". El Tribunal
debería, asimismo, considerar las doctrinas de "Guerra preventiva" y
sus implicaciones; la hegemonía benévola; la dominación total y los múltiples y
simultáneos escenarios de guerra. En este proceso, el Tribunal investigará los
vastos intereses económicos que hay implicados en esta lógica de guerra.
El Tribunal escucharía a los testigos,
tanto iraquíes como internacionales. Una vez examinados los informes y las
pruebas, y escuchadas las intervenciones de las víctimas, podría alcanzar un
veredicto.
Objetivos
Creando este Tribunal Internacional
perseguimos, fundamentalmente, cuatro objetivos. Nuestro primer objetivo es
establecer los hechos e informar a la opinión pública sobre los Crímenes contra
la Paz, sobre los Crímenes de Guerra y sobre los Crímenes cometidos durante la
ocupación; sobre los objetivos verdaderos que hubo detrás de esta guerra, sobre
lo que se esconde detrás de la política estadounidense y los peligros que ésta
representa para la paz mundial. Esto resulta especialmente importante para
romper el muro de mentiras difundidas por la coalición bélica y por su prensa
[denominada] empotrada..
Para los movimientos pacifistas y los
movimientos contra la guerra, el Tribunal representa una oportunidad para
continuar con las movilizaciones. El Tribunal no debe quedarse en el ámbito
académico sino que debe estar apoyado por un poderoso entramado organizativo
internacional. Los movimientos pacifistas y contra la guerra, que han llevado a
cabo las masivas manifestaciones contra el ataque a Iraq,
han adoptado en principio la idea de acusar a los agresores y convertir esto en
una campaña.
Consideramos al Tribunal como un proceso
continuo. La investigación sobre lo que ocurrió en Iraq
es de capital importancia para restaurar la verdad y preservar la memoria
colectiva contra la permanente reescritura de la Historia. Tenemos que retar al
silencio de las instituciones internacionales y presionarlas para que cumplan
las obligaciones que impone la legalidad internacional. Al juzgar el pasado
reciente, nuestro objetivo es prevenir guerras ilegales en el futuro. En este
proceso, el Tribunal puede formular recomendaciones sobre la legalidad
internacional y ampliar las nociones sobre justicia y conciencia de la ética
política. El Tribunal puede contribuir a romper la tradición y dar voz a las víctimas
de la guerra. Con esto apoyamos la exigencia de una gran parte de la opinión pública
y del pueblo iraquí para poner fin a la ocupación y restaurar la soberanía
iraquí.
La iniciativa del Tribunal Internacional
quiere inscribirse dentro de un movimiento más amplio para poner fin al
establecimiento de un nuevo orden imperialista mundial como un permanente
estado de excepción con guerras permanentes como una de sus herramientas
principales. El Tribunal puede aportar un juicio moral, político y jurídico que
contribuya a construir un mundo de paz y justicia.
Forma que adoptará el Tribunal
La idea general es mantener un Tribunal
Internacional independiente con la celebración de encuentros paralelos,
comisiones de investigación asociadas, comisiones de investigación, vistas y
sesiones especiales sobre temas específicos en distintos países, culminando en
una sesión final del Tribunal en Estambul. Por tanto, se celebrarán vistas en Bruselas e Hiroshima. Hasta el momento, otras propuestas
incluyen Nueva York, Copenhague y México. Los
encuentros paralelos se celebrarán en Londres y Bombay.
Teniendo que enfrentarnos a la paradoja
de querer poner fin a la impunidad pero sin tener el poder legal para hacerlo,
debemos mantenernos a medio camino entre la mera protesta política y los
encuentros académicos sin ambición judicial por un lado y, por otro,
desarrollando procedimientos judiciales impecables cuyos resultados puedan
conocerse con antelación. Esta paradoja de ser simples ciudadanos y sin embargo
no tener el derecho a juzgar de forma estrictamente judicial al mismo tiempo
que tenemos la obligación, como ciudadanos, de oponernos a una guerra criminal
y a las políticas de guerra, deber ser nuestro punto de partida y nuestra
fuerza..
A pesar de que esas comisiones de información
o investigación trabajarán de acuerdo con un concepto global que aplicará el
Tribunal al completo, (especificado en la Carta [de NNUU]), las declaraciones
[de testigos] gozarán además de una cierta autonomía en la forma. Mediante la
aproximación al caso de Iraq desde tantos ángulos
como sea posible (legalidad internacional, leyes de ocupación, análisis políticos
y económicos) fortalecemos nuestro objetivo común de poner fin a la impunidad y
de resistir a las guerras imperialistas. De esta manera, las declaraciones se
reforzarán mutuamente y todas las conclusiones se presentarán juntas en la sesión
final del Tribunal en Estambul.
Con el fin de poder incluir todo lo que
sea posible, apoyaremos y daremos la bienvenida a todos esfuerzos para evitar
la impunidad. El proyecto apoyará los esfuerzos para llevar a las autoridades
nacionales y a los belicistas ante los tribunales nacionales (como las
reclamaciones contra el general Tommy Franks, en Bélgica) o internacionales (Tribunal Penal
Internacional) [1].
Calendario
Las sesiones de declaraciones darán
comienzo el miércoles 14 de abril de 2004 en Bruselas
y concluirán en la sesión final del Tribunal en Estambul, la cual dará comienzo
el 20 de marzo de 2005, segundo aniversario del comienzo de la guerra contra Iraq. Estas sesiones estarán precedidas por investigaciones
exhaustivas y por la creación de una red de conexiones entre organizaciones y
campañas.
Llamamiento a las organizaciones
nacionales e internacionales
Hacemos un llamamiento a todas las
organizaciones y a todos los individuos para apoyar este proyecto. Invitamos a
las organizaciones a apoyar y a participar en distintos niveles:
1. Responsabilizarse de la organización
de una sesión de declaraciones de testigos o de un evento paralelo.
2. Celebrar una sesión de un Tribunal.
3. Contribuir con los contactos que se
tengan de personas cualificadas que puedan tomar parte en las distintas tareas
del Tribunal y establecer las relaciones iniciales con esas personas.
4. Contribuir con personas y contactos
con organizaciones de expertos que ya estén investigando en los diversos
aspectos de los Crímenes y de las violaciones en cuestión.
5. Responsabilizarse del seguimiento de
la preparación de algunos informes y hacerlos accesibles para ser usados por el
Tribunal.
6. Crear una página web
en tantos idiomas como sea posible y en la que se produzca un constante flujo
de información.
7. Asumir la organización de campañas
locales de información sobre el Tribunal.
8. Contribuir económicamente a los
gastos que implica la realización de este Tribunal.
9. Campaña de recogida de firmas a favor
del tribunal.
Traducción: Paloma Valverde