JORGE CABALLERO
Compara
Aragorn a Bush con el Señor Oscuro de Mordor
(La Jornada, Noviembre 5,
2003)
De visita a la ciudad de México
para promover la tercera parte de El señor de los anillos: el retorno
del rey, el actor, pintor, fotógrafo y poeta Viggo Mortensen se presenta
descalzo, como un hobbit, a la entrevista con La Jornada, y después de
sacar una camiseta que reza "No more blood for oil! (No más sangre
por petróleo)", no muestra mesura en decir: "George W. Bush es como
el Señor Oscuro de Mordor, que quiere controlar a todos los habitantes de la
Tierra Media; su política es exactamente lo opuesto a los mejores momentos del
grupo de héroes en esta cinta, al esfuerzo sincero de tratar de entender a los
otros, especialmente a los que son muy diferentes a los que parecen ser los
enemigos".
Mortensen, quien encarna al
personaje Aragorn Aka Strider en esta saga fantástica, ríe levemente al
preguntarle si se considera un artista renacentista después de que muestra su
libro Signlanguage (Lenguaje de signos), con parte de su obra fotográfica
y pictórica. Prolonga su respuesta y dice con su voz queda: "Para mí, como
ciudadano estadunidense, la política de Bush es una vergüenza... es lo más
peligroso que hay, porque las consecuencias que tendrá lo que ha hecho no se
repararán dentro de unos años o con dos presidentes buenos; lo más lamentable
es el daño que ha hecho no sólo a Afganistán e Irak, sino a los derechos
individuales del pueblo estadunidense... Es una lástima que no haya tomado
decisiones más saludables para el mundo; al contrario, con cada paso se acerca
más al lado oscuro, como un chancho (cerdo) que come todo lo que se le
pone en frente antes de que se le mate".
El respeto, la enseñanza
El discurso de Viggo
Mortensen no sólo es de denuncia, sino de alternativa: "La gran enseñanza
es el respeto, que empieza adentro: si quieres arreglar las cosas en otros
pueblos o en otras casas primero tienes que pensar para qué quieres meterte con
otros, hay que hacerlo con respeto; ese esfuerzo es lo que se debe hacer en el
discurso y la práctica".
El próximo 19 de diciembre
se estrenará la última parte de El señor de los anillos: el retorno del rey,
protagonizada por nuestro entrevistado. En esta entrega, mientras la sombra de
Mordor crece por medio de la tierra, Aragorn es descubierto como el heredero
oculto de los reyes antiguos. Gandalf regresa milagrosamente y enfrenta a
Saruman. Sam abandona a su maestro por creerlo muerto después de la batalla con
la gran araña, Shelob; pero Frodo aún está vivo, en las manos de los Orcos.
Mientras, el ejército del Señor Oscuro se está agrupando y el anillo único se
acerca cada vez más a las Grietas del Destino.
Mortensen precisa: "No
es una promoción, es un placer, porque aprendo muchas cosas, la paso bien y
hago muchos amigos. Anteriormente he formado parte de otras películas pero no
la he pasado tan bien como con ésta, la experiencia ha sido interesente y dura,
pero trabajar con Peter Jackson ha sido formidable. El resultado de esta trilogía,
de filmar estos cuatro años este grandioso cuento, el cual conozco muy bien,
fue sorprendente. Cuando vi por primera vez la película me sorprendieron muchas
cosas, porque a pesar de esa deuda que Jackson tenía hacia Tolkien inventó su
propio mundo".
Mortensen le quita el filtro
a un cigarrillo y lo enciende, da un sorbo al mate que tiene en la mesa y
agrega: "Peter Jackson tiene un gran manejo técnico de cine, ningún otro
director habría podido aguantar esta producción de la forma en que él lo hizo,
con tanta paciencia y tranquilidad, trabajando con tanta gente y teniendo en
mente los trozos de este cuento tan complicado; lo ha hecho de forma
extraordinaria. Otro director se hubiera vuelto loco o por lo menos hubiera
comenzado a gritar después de un par de semanas de rodaje".
En este momento de la
entrevista, Mortensen, abriendo los ojos al máximo, menciona que el trabajo
anterior de Peter Jackson "ya lo conocía, había hecho cosas muy extrañas
de terror, pero eso le dio valor... además tiene un sentido del humor bastante
grotesco... En El señor de los anillos había que ensuciarse las manos:
Jackson contó esta historia fantástica con el barro, el sudor, la sangre, las lágrimas
y las emociones de los personajes que se necesitaban; eso se siente, sale de la
pantalla... Creo que logró un buen hijo del matrimonio de lo fantástico y lo lírico".
Problemas muy humanos
Mortensen, quien ha
trabajado con cinerrealizadores como Jane Campio, Sean Penn, Brian De Palma,
Ridley Scott y Tony Goldwyn, agrega en su español con acento argentino:
"Estos cuentos de desafío existen igual en las culturas prehispánicas de
Mesoamérica que en la cultura japonesa, estos cuentos de desafío de grupo y
personales se han contado en todas las eras y culturas. Tolkien, para mí,
respetó los esfuerzos que habían hecho muchos hombres para aprender de verdad
cosas valiosas, para hacer el esfuerzo de entender a los otros, a los que
parecen ser diferentes, un esfuerzo de comprensión. Peter Jackson ha respetado
en el fondo lo que había pensado Tolkien, porque trata problemas muy humanos.
Los héroes tienen momentos débiles, en los que deben encontrar una forma de
responder, y si no podés, ¡pedir ayuda a los que están al lado!"
Los 20 minutos de entrevista
destinados a La Jornada concluyeron. Viggo Mortensen se disculpa por
tener poco tiempo y no seguir conversando. Alcanza a decir: "El señor
de los anillos es una obra maestra que no se ha entendido cabalmente. Creo
que los que participamos en la cinta hicimos esfuerzos para conseguir ese
resultado, no para obtener premios. Millones de personas la han visto y la
quieren. Los premios son una industria aparte, que no tiene nada que ver con
Peter Jackson ni con la película".