“No
a la guerra. No en nuestro Nombre. México”
El próximo 26 de Octubre se cumple
un año de la presentación pública en la Ciudad de México del manifiesto en
contra de la invasión encabezada por el gobierno de George W. Bush al pueblo de
Irak. Un año en que la ciudadanía de este país decidió salir a las calles y
manifestarse de una y mil maneras contra la guerra imperialista y sus funestas
consecuencias. Un año en que decidimos tomar la iniciativa ante el silencio de
los partidos políticos, la mayor parte de las organizaciones sociales, muchos
de los medios de comunicación y muchos de los intelectuales y líderes de
opinión Un año en que la gente decidió pronunciarse por un " no a la
guerra, no en nuestro nombre" como un eco de las expresiones que en el
mismo sentido se dieron en otras partes del mundo; y en especial dentro de
EE.UU, encabezadas por un grupo de intelectuales, artistas y personalidades que
en abril de ese mismo año dieron a conocer su propio manifiesto en contra de la
guerra. Hoy la lucha contra la opresión colonialista, la mentira y sobre todo
la sumisión de nuestros representantes gubernamentales a los intereses de EE.UU
continúa más vigente que nunca. Vemos con pesar que las causas que nos hicieron
decir "No a la guerra" persisten aún; por eso millones de personas en
el mundo persistimos también en el "Sí a la paz", trabajando,
preguntándonos, hallando respuestas y creando nuevas formas de convivencia,
lazos fraternales y vida.
El
voto de la ONU a favor de las propuestas de EE.UU. Para enviar tropas a Irak,
colaborar en su reconstrucción corporativa y continuar la ocupación ilegal debe
provocar que las personas de los distintos países pidan cuentas a sus gobiernos
de tal complicidad. Es mezquino cambiar votos por dinero, contratos, petróleo y
poder. Es por eso que exigimos que el voto de México no apoye la política
fascista de ningún gobierno que desarrolle la posibilidad de invadir a
cualquier pueblo del mundo.
Frente
a la reunión de Seguridad Hemisférica que tendrá lugar los días 27 y 28 de
octubre del presente año en la sede de la Secretaría de Relaciones Exteriores
en la Ciudad de México, exigimos el respeto absoluto a los derechos humanos, el
cese de la militarización, que lejos de dar más seguridad a nuestra ciudadanía,
provoca mayores temores, aumenta la represión y genera mayor corrupción.
Los
abusos se multiplican en el mundo, pero cada día más gente se ocupa de
participar en las soluciones. Invitamos a los políticos, intelectuales,
artistas, deportistas, organizaciones y sociedad en general a que encuentren la
forma de apoyar las movilizaciones y pronunciamientos para salir de la
complicidad, el silencio y la resignación. Sabemos que otros mundos son
posibles... luchemos por construirlos.
¿Puentes y no muros, no a la
construcción del muro en Palestina!
¿Educación y no armas!
¿No a la invasión!
¿No al voto de México en la ONU!
¿ NO A LA GUERRA, NO EN NUESTRO NOMBRE!
Ciudad de México 26 de Octubre de 2003.