nuri fernández
(La protesta global, de Seattle al movimiento contra la guerra)*
“Somos prehistoria que
tendrá el futuro,
somos los anales remotos del
hombre...”
Silvio Rodríguez, “Al final de este viaje”
1. La
guerra infinita
Estos
meses nos remiten a imágenes globales
muy fuertes: una de ellas es la de Bush, celebrando la rápida victoria militar
frente a sus tropas. Es cierto que a pesar de la rápida ocupación de Irak -que ahora
enfrenta múltiples resistencias y conflictos-
y de haber podido pasar por encima de la oposición de
algunas de las más importantes aristocracias imperiales, como aquellas asociadas al Vaticano o a los gobiernos de Francia, Alemania,
Rusia y China, el grupo golpista que hoy controla el poder militar y político
de los Estados Unidos, no es ni tan fuerte, ni tan sólido como parece.
Se ha
abierto una fractura y un debate en el
seno de los propios poderes y aristocracias imperiales, que afectará el destino
de este grupo de magnates petroleros ligados a George W. Bush y a sus aliados.
La disputa entre quiénes plantean un desarrollo multilateral del poder del
imperio, y aquellos que quieren una centralización unilateral .1
Esta
confrontación abre un tiempo de posibilidades creativas para el movimiento de
la multitud.
Mientras
ellos continúan apréstandose para la guerra que se ha convertido en la base de
su dominio. Definen ya su próximo objetivo. Irán es el segundo productor de gas
del mundo, y el gas es indispensable para abastecer la planta
energética norteamericana.2 El control
de Irán es necesario para dominar el
Mar Caspio, y es además, la pieza más importante que resta para controlar el
conjunto de la zona. Con una geografía y una
población
más extensas y complejas que las de Irak, no parece una presa fácil. La policía del mundo ha optado, entonces, por intentar primero
una política golpista de desestabilización, antes de plantearse la invasión
abierta. ¿Tendrá el grupo de Bush el tiempo para lograr este objetivo...?
Y mientras
amplían su frente, intentando controlar
la producción de opio de Afganistán, las fuentes petroleras de Asia
Central, de Irak y del Mar Caspio, y proteger la presencia de Israel en la
zona, cada vez extienden más en toda esa parte del mundo un clima de
ingobernabilidad, terrorismos, guerra permanente y resistencias, que van desde
Palestina a Afganistán, cercando a
India y a China.
El control
de los recursos no se quedará solamente en las fuentes no renovables de
energía. El G-8 se reunió en Evián porque el tema del agua dulce aparece cada
vez con mayor fuerza, así como el de la biodiversidad y los recursos genéticos,
cuyas fuentes principales están en América Latina, pero también en Africa
devastada, que fue tema central de la reunión de Evián. Los poderosos discuten
sobre Africa, y como consecuencia, en
el continente del exterminio, se generalizan las guerras locales y tribales.
Sólo hay que buscar en cada una de ellas, los recursos naturales que están en juego.
Es así que se va dibujando el mapa de la guerra infinita.
Imperio es
guerra.3 Simultáneamente, a nivel global, además de las propias disputas
de las fuerzas imperiales, la
imposición de la militarización y de la guerra infinita y permanente como formas de
dominio, ha generado una respuesta civil global más grande y numerosa que
aquellas del movimiento antineoliberal...La fractura al interior de
Imperio abre un periodo, un lapso, para la constitución de nuestro espacio, de
nuestro otro mundo.
2. El
movimiento infinito
“Estoy en
contra de que se hable de globalización como si ese fuera el problema. Vivimos
en un mundo de ricos y pobres, de opresores y oprimidos, donde se impone un
pensamiento único, monocultural. A eso se le llama, equivocadamente,
globalización. Es una situación muy criticable, pero la solución no consiste en
suprimir los contactos, sino en aumentarlos, en llegar a una auténtica
globalización.”
Peter
Gabriel, entrevista con Juan Villoro, El País Semanal, n. 29,
septiembre, 2002
Quizás no
hay nada más equivocado que pensar, que el movimiento que nació en Seattle es
un movimiento contra la globalización (“globalifóbico” diría Ernesto Zedillo,
expresidente de México). El movimiento contra el neoliberalismo, es el primero que
planteó la necesidad de construir otro mundo posible. Y esto es lo que la
globalización ha preparado.4
Aunque
parezca increíble este movimiento nació en territorio zapatista en 1996, al
proponerse un “Encuentro por la humanidad y contra el neoliberalismo”,5
que
reflejaba ya lo que se discutía en calles, plazas y caminos de todo el mundo,
una sensibilidad y reflexión global para enfrentar el neoliberalismo. En
Seattle en 1999, a partir de una convocatoria básicamente en internet comenzaron las grandes protestas contra uno
de los organismos emblemáticos del poder,
la Organización Mundial de Comercio. Seattle fue un importante
laboratorio, que logró entre otras cosas, tender un puente entre las grandes
organizaciones sociales, en particular los sindicatos, y la movilización civil
de las organizaciones no gubernamentales y de los estudiantes. Comienza entonces este movimiento de movimientos de
la multitud.6
En Genova se probaron en el extremo, por una parte la decisión de una fracción imperial que intentó frenar el movimiento con mucha, mucha violencia y por otro lado una crisis de las tácticas de la desobediencia civil. La muerte de Carlo Giuliani se dió en un contexto de terrible violencia policial, que dejó heridos y prisioneros.
En Praga y
en Quebec se intentó un reconocimiento práctico de la diversidad del
movimiento, aceptando la existencia de bloques con tácticas diferentes: el
bloque azul o amarillo de los sindicatos, las organizaciones sociales y los
políticos en grandes manifestaciones que evitaban el choque; el rosa de la
diversidad sexual, los artistas y todas las formas festivas de la protesta; el
blanco de los pacifistas y el negro de los que iban a buscar la confrontación con la policía. Esta división
de las protestas en bloques permitió una solución temporal del problema pero no
lo resolvió.
Inevitablemente
vienen a nosotros las durísimas imágenes del 11 de septiembre. No sólo el
choque de los aviones contra las torres, sino el dolor y la solidaridad.
Después del 11S parecía que el movimiento de movimientos encontraría una
dificultad mayor para andar, pero no fue así.
Desde Génova había comenzado una discusión sobre las formas de la
desobediencia civil y sobre como esta debía transformarse en desobediencia
social.7
Además vino
Porto Allegre, pero antes Barcelona, allí se descubrió algo que tiene la
simplicidad de las grandes ideas: la clave era ser más, la clave era sumar. No
establecer una confrontación excluyente entre un activismo de élite y la
policía.
El 15 y 16 marzo 2002 se dieron en Barcelona las protestas contra la Cumbre
Europea, se vaticinaba una nueva
Génova, pero en lugar de ello, los manifestantes crecieron hasta ser 500 mil.
Así propuso la nueva forma un activista del movimiento: “No tengamos miedo, toda la estrategia
policial se basa en la creación de un estado de excepción, donde la gente se
queda en casa y una élite de activistas se enfrenta a 10 mil policías. Ante
esta realidad, el movimiento debe volver a usar la creatividad y
descentralización. Lograr con ello una visualización más completa de las
resistencias, de su diversidad, más allá del esquema de torneo medieval que
propone la policía.”8 Solamente se trataba de “conectar con la
gente común y corriente”, de realizar manifestaciones en toda la ciudad, trabajo
en los barrios, teatro, foros, sumar un archipiélago de causas que permitiera
la convergencia de los movilizados con los que
todavía no participaban.
Pero algo más complejo y maravillosos sucedía a la par. Como dice Toni Negri de la costilla del movimiento de Seattle nacía el movimiento contra la guerra, el movimiento de movimientos tendría ahora dos formas, una pacifista, otra antineoliberal. Pero cómo la costilla de Adán, como las mujeres diversas de los hombres, este movimiento emergente no puede reducirse al movimiento contra al neoliberalismo.
3. No a la
guerra
Desde el momento mismo del 11S, y el consecuente
ambiente belicista que sembró el grupo de Bush, comenzó a extenderse por todo
le mundo la protesta antibélica, en octubre ya había manifestaciones de
miles.
En la
reunión del Foro Social Mundial en Porto Alegre en enero del 2002 se dio un
debate ¿debía el movimiento de movimientos incluir el tema de la guerra con un
nivel de importancia igual a los temas del neoliberalismo económico? muchos
pensaban que no, pero las delegaciones de los movimientos italianos, apoyados
por activistas de todas partes, lograron que así fuera considerado. El
documento de conclusiones de la reunión de movimientos sociales en Porto Alegre
II se llama “Convocatoria de los movimientos sociales: Resistencia contra el neoliberalismo, el
militarismo y la guerra: por la paz y la justicia social”.
Esta
decisión fue fundamental para que en
los meses que siguieron, cuando el ataque a Afganistán, se vió acompañado por
la ofensiva de Ariel Sharon sobre los territorios palestinos, la masacre de
Jenin y el cerco a Yasser Arafat en Ramallah, y a la iglesía de Belén.
Activistas globales, en particular la gente de Porto Allegre, José Bové y el
Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra de Brasil, estuvieran en esos
días en Palestina como cinturones de
paz y escudos humanos, intentando
proteger Ramallah.
El 20 de
abril del 2002 marchan 100 mil en Washington por la paz en Medio Oriente y el
cese de la ocupación de Palestina, la manifestación es encabezada por
palestinos y judíos ortodoxos, hombro con hombro. El 11 de mayo 100 mil marchan
en Tel Aviv por la paz y contra la
ocupación.
Por
desgracia, el movimiento contra la ocupación de Palestina y los ataques de
Israel es abortado por la generalización de los ataques terroristas.
Independientemente de la desesperación de un pueblo que no tiene salidas para expresar su voz contra una
ocupación injusta, la espiral terrorista conduce solamente al desencanto y la
desmovilización.
Las
protestas contra los bombardeos en Afganistán y la ocupación de Palestina,
permite la extensión geográfica de este nuevo aspecto del movimiento de
movimientos, el movimiento contra la guerra. En casi todo el planeta emergen
núcleos de activistas que se dedican a trabajar en esta dirección y su trabajo
crece exponencialmente en la gente sin organización. En particular en Estados
Unidos emergen dos grandes coaliciones ANSWER (Act Now to Stop War and Racism)
y Not in Our Name, que no han dejado de movilizarse en toda la Unión Americana
desde el inicio de esta etapa.
El 20 de
septiembre del 2002, 4 mil artistas, intelectuales, académicos, religiosos y
políticos firman en Estados Unidos la
declaración “No en nuestro
nombre...” en la que afirman:
“Esta es
nuestra respuesta : nos negamos a que (este Gobierno) hable a nombre de los
estadounidenses. No entregaremos nuestras conciencias a cambio de una huera
promesa de seguridad. Decimos NO EN NUESTRO NOMBRE. Nos negamos a ser parte de
estas guerras y rechazamos todas las acciones emprendidas en nuestro nombre y
por nuestro bienestar. Tendemos la mano a quienes en el mundo sufren como
consecuencia de estas decisiones”.
El
fortalecimiento del movimiento en Estados Unidos, era ya rebasado en Europa, y
seguido de cerca en Asia, Oceanía y América Latina. En noviembre del 2002, se
reúne en Florencia el Foro Social Europeo con 60 mil asistentes, pero el 9 de
noviembre, en el marco del Foro, de todos los puntos de Europa llega gente a
Florencia, y por fin, ante el peligro
del ataque a Irak, marcha un millón contra la guerra.
Después
vendría Porto Alegre III que se convirtió en una convocatoria a este NO global,
y en el que la delegación más numerosa además, desde luego, de la brasileña,
fue la de los norteamericanos antibelicistas.
El 15 de
febrero se dió un fenómeno humano nuca visto, según algunas fuentes 10
millones, según otras 30 millones, en más de 600 ciudades del mundo, juntamos nuestros cuerpos al unísono para
decir No a la Guerra. Las movilizaciones en todo el mundo continuaron hasta
abril.9
¿Qué es lo que está sucediendo que permite esta reacción como comunidad humana? ya no sólo nos iguala Imperio, los patrones de consumo, las formas de trabajo, los medios de información, ahora somos capaces de reaccionar como especie por voluntad propia, ante hechos que están desencadenando un proceso de conciencia global que no se había visto previamente en la historia humana.
El No a la
Guerra abarcó la mayoría de la población en la mayoría de los países de la
tierra. No toda la gente salió a la calle, pero encontró miles de formas de
hacer escuchar su voz.
Este
movimiento anuncia que estamos entrando en un nuevo momento, en que nuestra
capacidad global de respuesta será cada vez mayor espacialmente y también
abarcará una diversidad cada vez más grande de personas. Es por esto que en
estos momentos nuestros peores fantasmas son aquellos que quieren reducir lo
que sucede.
La nueva
estación del movimiento global es la
reunión de la Organización Mundial de Comercio en Cancún, y al dicer de Peter
Rosset, esta convocatoria es como un caracol zapatista, como una espiral, que
lleva desde el Encuentro de Chiapas en 1996 al mundo, y luego de nuevo,
del mundo hacia Cancún, sureste mexicano.
4. CRECIMIENTO
“Ya es
hora de que nos demos cuenta de que el
humor es el modo más poderoso de hacer una declaración política y de
expresar las cosas que uno quiere decir
..”
Michael
Moore
La belleza
“es uno de los más poderosos contrapesos que el ser humano tiene contra la
violencia”
Shirin
Neshat, videoasta iraní.
“la
responsabilidad está en criticar, en desertar esta sociedad. Y desertar de esta
sociedad significa desertar de la guerra, de la política, de muchas cosas, pero
para construir otra.”
Toni
Negri
La cuestión
de la guerra, nos lleva, como he intentado expresar ultimamente,10 al cuestionamiento de los lazos profundos del
poder y del dominio dentro incluso de nosotros mismos, a nuestras incapacidades para aceptar al
otro y a la colectividad y poder ejercer así una verdadera autonomía. En
síntesis, este tema tiene que ver con
nuestra actual incapacidad para ser plenamente humanos, que nos sitúa en un estadio prehumano.
La violencia ha sido la gran partera del cambio social. En la historia humana acompaña a las transformaciones profundas. El movimiento contra la guerra, que no es ya una expresión pacifista nacional como las de Gandhi o Martin Luther King, sino que es un sentimiento del que participamos la mayoría de los seres del planeta, prepara momentos superiores de convivencia en que no sea la violencia el elemento esencial para el cambio social, cultural e histórico. Este rechazo a la guerra y a la violencia nos prepara no sólo para una revolución, sino además, para una evolución de carácter más profundo y permanente.
Por eso es
infinitamente favorable, lo que pareciera el fundamento de la derrota: Imperio
tiene el monopolio más brutal que nunca existió de la fuerza, la violencia y la
capacidad bélica, eso deja a las multitudes en todo el planeta, ante el reto de
buscar otros caminos de cambio en que la fuerza del número y de la vida pueda
dejar atrás a la fuerza de los objetos
de muerte, como las “armas de destrucción masiva”. Estamos llegando al límite puesto que Imperio ha generado el volúmen necesario de violencia para
acabar con la especie humana.
La idea de
que esta guerra es un fenómeno “imperialista” producto de la política de
expansión colonial de un “Estado nación”, impide ver el desarrollo infinito de
la guerra como forma de dominio imperial, y vuelve a circunscribir a los
movimientos en una barrera nacionalista estrecha, que la multitud ya
brincó. Las formas globales de decir no
a la guerra, están señalando un nuevo camino de construcción, y es sólo esta
multitud global la que puede poner fin a esta forma de existencia que se basa
en la muerte y la destrucción.11
La guerra
es una decisión centralizada y autoritaria, pero la paz (con justicia y
dignidad), sólo podrá construirse globalmente, a partir de este movimiento de movimientos
que puede responder en diferentes
tiempos y diferentes lugares.
El
movimiento de movimientos, en sus dos aspectos, como movimiento contra el
neoliberalismo y movimiento contra la guerra, necesita aceptar su propia
diversidad, y no intentar reducir un aspecto al otro, porque abarcan multitudes
diferentes, grados diversos de conciencia, sujetos sociales distintos, que hay
que ir tratando hacer converger, pero sin forzar el camino.
Los fantasmas
que impiden muchas veces el crecimiento, tienen que ver con intentar
fragmentar a la multitud (en pequeñas sectas, muchas enemistades, tácticas
confrontadas), o tratar de anular su diversidad, corporativizándola.
Antes de
construir un mundo donde quepan muchos mundos, tenemos que dar el primer paso que es aceptar nuestra propia diversidad, y
eso pasa por resolver la confrontación que existe dentro de cada uno de
nosotros, entre una subjetividad nueva y libre que emerge, y los muros
interiores que la educación, las formas
sociales y todo tipo de prejucios han construído en nuestro
interior.12
Este tránsito de ser un movimiento de
pequeñas élites, como ha sido a lo largo de más de un siglo, a ir siendo
capaces de plantear alternativas de comunidad humana para el conjunto de la
especie, tiene que que ver con que somos
mayoría. Y cuando se logra construir algo tan amplio como un nuevo mundo
posible, el enojo y la ira quedan atrás para dar paso a las formas del humor y
de la belleza, al poder inconmensurable de los cuerpos. Formas nuevas de existencia
social, con toda su diversidad .
Para ser
mayoría es fundamental que apoyemos nuestra convocatoria en la comunicación.
“No odies a los medios, cómetelos” dicen los desobedientes europeos. La posibilidad de construir medios
propios y símbolos que no puedan ser soslayados por los medios del Imperio es
central. Al Jazeera logró que en el mundo viéramos imágenes reales de lo
que sucedía en Irak.
La otra
gran forma de construcción de mayoría es la creación artística que convoca
a la libertad y al poder de los
cuerpos, en particular la música y el baile. Basta revisar la experiencia de
David Baremboim, director de orquesta y
panista judío que acaba de tocar al comenzar agosto en Ramallah, y que convirtió el concierto en un mensaje
por la paz en Medio Oriente.
Frente a
una guerra infinita, el movimiento de
movimientos será preventivo y
constante.13 Un movimiento que se vuelve parte de tu vida cotidiana. Nuestros
territorios son lo local y lo global. La clave es ser más. Abandonar la actitud elitista de las
pequeñas sectas revolucionarias. Extender cada vez más el movimiento geográfica
y socialmente. No hay vetos. No hay exclusiones. Esto es un cambio humano en el
que cualquier ser puede participar. No necesitamos vetar porque podemos
convencer.
Estamos en un momento de fractura, en la bisagra de un tránsito civilizatorio. Frente al poder de Imperio a emergido el movimiento de la multitud, y este movimiento se ve potenciado, porque dentro del propio Imperio hay una gravísima fractura con el grupo de Bush. Esta pugna abre un tiempo privilegiado, no sólo para que pueda respirar y alzar la cabeza el movimiento en su doble carácter, como movimiento contra el neoliberalismo y como movimiento contra la guerra. Sino más allá, para que pueda articular sus fuerzas, extender sus redes, convocar a la mayoría de la población del planeta, y desde lo local a lo global, permitir que vayan emergiendo las formas, planteamientos y creaciones de este nuevo mundo posible. Estamos en un momento constituyente, de cambio profundo.
El tránsito que vivimos va de la revolución a
la evolución. Se abre la posibilidad de abandonar este estadio prehumano, y de
comenzar la historia humana. El paso fundamental que marca esta evolución es la
concentración de la violencia en manos de Imperio. Estamos siendo expropiados
de la posibilidad de la violencia. Por lo mismo tenemos que comenzar a imaginar
y construir un mundo en el que la violencia no sea el eje de las relaciones. Esto implica partir del cuestionamiento
de las formas larvarias y elementales de la violencia, en particular, de la
competencia...de la cultura del sacrificio y del castigo.
Dos formas
básicas para atravesar este mundo y comenzar la construcción de otro, aparecen
ante nosotros. Una es la resistencia, la otra el éxodo.14 Vivímos
plenamente ahora el momento de la resistencia y la desobediencia, pero éste nos
coloca siempre como necesarios para Imperio y como la fuerza potencial de su
desarrollo : “lo que resiste apoya”, la resistencia no existe sin el otro, sin
el represor, por eso se vuelve un motor también para que el otro exista. Nos
convierte en su espejo.
El éxodo implica la deserción. Abandonar estas formas sociales y políticas, estas culturas del dolor y del castigo para comenzar la creación de otras formas, de otro mundo. Pero el éxodo es muy difícil y peligroso... El éxodo es lo que más se parece a los esfuerzos de autonomía, a todos los niveles, de la colectividad, pero también del individuo. Sin embargo, en él esta la esperanza. Sólo al trabajar por la felicidad humana derrotaremos la guerra infinita.
NOTAS
1Ver
a este respecto los artículos de Immanuel Wallerstein, “Chifladura o política”,
La Jornada Junio 7 , 2003 y Toni Negri, “La fractura del orden global”,
Global magazine n 2, junio 2003.
2
Irán tiene la segunda reserva de gas natural del planeta, 940 billones de pies
cúbicos, el 16 % del total mundial, la primera corresponde a Rusia, con 29% del
total. El 40% de la energía empleada en
Estados Unidos proviene del petróleo, y
el 25 % del gas natural. (Datos proporciorcionados por Alfredo Jalife-Rahme “Arco
de inestabilidad” ¿turno del gas y de Irán?, La Jornada junio 22,
2003.
3
“En efecto, el Estado moderno y el constitucionalismo concibieron la guerra
como elemento constituyente, pero sólo en la fase genética de la constitución
estatal (es el caso de Hobbes, donde el Estado nace como superación de la
guerra de todos contra todos) o incluso en los límites de la existencia del
Estado-nación, allí donde éste se enfrentaba a otro Estado soberano. Hoy, por
el contrario, la guerra constituyente es concomitante de todos los movimientos
que tienen lugar dentro del Imperio. “ Toni negri, “Soberanía imperial y
guerra”, Glob (A.L.), n 0, enero 2003,
Río de Janeiro.
4 “...debemos , también y sobretodo, trabajar en positivo, y hacer un tesoro de
la increíble riqueza que el Imperio ofrece. El Imperio a allanado el
camino para un movimiento
transnacional, precisamente global, que
habla una lengua común, por la multiplicidad de sus dialectos. Se aproximan posibildades inimaginables de
transformación. Pensemos en la increíble importancia de los flujos migratorios
que hoy atraviesan el planeta, el efecto disruptor que esta mezcla de vivencias
y praxis tiene para subvertir el sentido mismo del principio de identidad
colectiva y personal. Es una increíble riqueza de la cuál debemos valorizar el
potencial revolucionario.”
Entrevista
con Michael Hardt, La rivista, marzo 2003
5
Hay una excelente memoria impresa de ese encuentro Crónicas Intergalácticas.
Primer Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo,
Chiapas, México, 1996.
6 Cuando hablamos de multitud:
.
“Es preciso tener presente que la alternativa entre "pueblo" y
"multitud" ha estado en el centro de las controversias prácticas
(fundación del Estado centralizado moderno, guerras religiosas, etc.) y
teórico-filosóficas del siglo XVII. Ambos conceptos en lucha, forjados en el
fuego de agudos contrastes, jugaron un papel de enorme importancia en las
definiciones de las categorías sociopolíticas de la modernidad. Y fue la noción
de “pueblo” la prevaleciente.”Multitud” fue el término derrotado, el concepto
que perdió.”
“(...)Ambas
polaridades, pueblo y multitud, reconocen como padres putativos a Hobbes y
Spinoza. Para Spinoza, la multitud representa una pluralidad que
persiste como tal en la escena pública, en la acción colectiva, en la
atención de los asuntos comunes, sin converger en un Uno, sin evaporarse en un
movimiento centrípeto. La multitud es la forma de existencia política y social
de los muchos en cuanto muchos: forma permanente, no episódica ni intersticial.
Para Spinoza, la multitud es el
arquitrabe de las libertades civiles (Spinoza 1677). Hobbes detesta -
uso a sabiendas un vocablo pasional, poco científico- a la multitud, y carga
contra ella. En la existencia social y política de los muchos en tanto muchos,
en la pluralidad que no converge en una unidad sintética, él percibe el mayor
peligro para el "supremo imperio", es decir, para aquel monopolio
de las decisiones políticas que es el Estado.” Gramática de la multitud:
para un análisis de las formas de vida contemporáneas, Paolo Virno, Universidad de Calabria, trad
esp. Bs AS 2002.
7 “Los sucesos de Génova y el escenario creado
tras el 11 de septiembre ha reconfigurado las formas e instrumentos en el
ejercicio del poder(...). Como ha señalado Angel Luis Lara "(...)se trata
de un cambio estratégico por el cual las tácticas basadas en el ataque a los
símbolos de la globalización capitalista dejan su lugar al ejercicio de las
capacidades para difundirse horizontalmente en lo social en invertir, desde lo
cotidiano, las tramas de reproducción del sistema. Algunos miembros de los
centros sociales italianos, y del movimiento de Tute Bianche, lo han enunciado
como el paso de la desobediencia civil a la desobediencia social, dando a
entender que es necesario otorgar a la construcción de tejido social una mayor
importancia, y que las tareas fundamentales son las que apuntan hacia la
recuperación de la clásica proposición pensar global, actuar
local(...)"[86]. Pablo Iglesias
Turrión,Desobediencia civil y movimiento antiglobalización.Una
herramienta de intervención política.
8
Jesús Ramírez Cuevas, entrevista a Iñaki García, “Barcelona, como derrotar a la
violencia”, Masiosare, suplemento de La Jornada, domingo 24 de marzo 2002.
9
“Una respuesta puede venir del éxito del pasado 15 de febrero, cuando, me
parece, los modelos y las prácticas
locales han sido bien conciliados con la capacidad de constituir un
increíble evento de valor global.
Asistímos a un esfuerzo coordinado que, no obstante la impresionante
diferencia de los componentes y de cada
movimiento singular, ha producido un extraordinario resultado común. Yo pienso
que para desarrollar nuevos modelos
teóricos, se debe aprender de lo que está sucediendo”
Entrevista
con Michael Hardt, La rivista, marzo 2003.
10
nuri fernández “Una nueva mayoría contra la guerra” (enero 2003) Memoria, n 170, abril 2003 y “El movimiento contra
la guerra, de como la multitud se
convierte en mayoría” (abril 2003).
11 “Los
nacionalismos, aún y especialmente aquello defendidos por la izquierda
(que se encuentran entre países
excoloniales o extremadamente dependientes, como en América Latina) representan
un gran peligro, pues dan orígen a la ilusión de que el domino imperial basado
en la explotación capitalista pueden ser influenciadas o incluso golpeadas en
el nivel de los Estados nacionales En realidad, todas las fuerzas que actúan en
una escala global serán efectivas solamente si actúan, en una forma posmoderna,
transversalmente y dondequiera.”
Toni Negri, The Order of War, marzo 2003..
12
“...creo firmemente en la revolución individual y de ahí que tanto me
interese el movimiento zapatista, pues
te llama a removerte individualmente y
plantearte que es lo que puedes hacer día a día para ser más justo. Por eso me
interesan las revoluciones y los movimientos que apuestan por esa renovación
individual.” Amparo Sánchez compositora y cantante del grupo Amparanoia.
13
“Nosotros decimos “No a la
guerra, no en nuestro nombre”.(...) La idea de la guerra preventiva es
francamente inmoral y grotesca. En cambio, es generosa y fértil la idea y la
práctica de la paz preventiva” Carlos Monsivaís discurso en la marcha
contra la guerra el 15 de marzo del 2003 en la Ciudad de México.
14
Toni Negri, entrevista con
Il Manifesto, 11 de septiembre 2002.
* Ponencia presentada en el foro
sobre “Resistencia civil pacífica”, organizado por Greenpeace-México. Club de
Periodistas, agosto 6, 2003.