ANTONIO MEDINA
(NotieSe, Salud Sexualidad y Sida)
México D.F., a 16 de octubre de
2003. La Secretaría de la Defensa Nacional dio de baja a once militares VIH positivos
en Yucatán por considerar que “son inútiles para el desempeño al servicio de la
patria". Con ello, se está aplicando el artículo 226, fracción 82 y 83 de
la Ley de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas, que fue aprobada
por unanimidad por todos los partidos representados en la Cámara de Diputados y
de Senadores. Dicha ley fue publicada el pasado 9 de julio en el Diario Oficial
de la Federación, en la que expresamente se establece como causa de retiro del
Ejército el hecho de que los militares presenten seropositividad a los
anticuerpos contra el VIH.
En una entrevista con El Universal
on line, Felipe Bonilla Espinobarrios, comandante de la X Región Militar,
ubicada en Yucatán, sostuvo que “uno de los principales motivos de esta decisión
se debe a que los elementos del Ejército Mexicano por su misma labor se
encuentran en contacto directo con la población... en caso de desastre, los
miliares tienen contacto físico con la población civil, a la cual se le otorga
alimentación, transporte, atención médica y dental”.
El comandante destacó que las bajas
se realizan de acuerdo al marco legal así como de acuerdo a “contrato de
enganche voluntario” que firman desde su ingreso los nuevos elementos del
Ejército, en el que se precisa que terminará el contrato cuando los resultados
a la prueba de anticuerpos al VIH sea positiva, las del tórax o se reporten
pruebas psicológicas anormales.
Por su parte, el diputado priista,
General Guillermo Martínez Nolasco, presidente de la Comisión de Defensa y Seguridad
de la Cámara de Diputados, informó a NotieSe que con la nueva ley militar no se
está violando los derechos humanos de los militares seropositivos, ya que “los
militares, una vez que son separados de las filas del Ejército por ser
portadores del sida, también tienen derechos como cualquier otro ciudadano para
recibir atención del Estado”, y agregó: “¡ahí está la Secretaría de Salud!”.
Coincidió con la declaración del
comandante Bonilla al precisar que los miembros de las Fuerzas Armadas cuando
firman para contratarse deben saber que “en las leyes y reglamentos se precisa
que si tienen o adquieren una enfermedad que los inutilice, serán dados de baja
de acuerdo a las leyes militares, no a las civiles”.
“Las Fuerzas Armadas se mantienen
constantemente desplegadas y una persona `contaminada` no puede estar donde hay
riego y poner en peligro la salud de otros compañeros o de la ciudadanía que
auxilian, a quienes pueden contaminar por un descuido personal”.
Martínez Nolasco dijo estar
comprometido con su nuevo cargo, y si es preciso hacer cambios que beneficien a
los militares respecto a su derecho a la salud, planteará iniciativas, siempre
y cuando éstas “no lesionen ningún interés institucional o ningún contrato”,
pero aseguró que tampoco “sin pasar por alto la responsabilidad de quien tenga
éste problema (VIH)”.
Respecto a las 32 quejas que han
interpuesto ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) militares VIH positivos, el General
sostuvo que las Fuerzas Armadas se rigen por una legislación propia que tiene
“fuero de guerra”. Además, agregó que “la ley es una cosa y los derechos
humanos son otra, aunque los dos deben de coincidir en preservar la vida”.
Emotivo con su nuevo cargo en la
recién iniciada LIX Legislatura, el diputado manifestó que “para evitar más
contagios entre los militares se tiene que hacer una medicina preventiva y no
curativa, por eso señaló ¡créame!, la
responsabilidad que tiene el presidente de la Comisión de Defensa la ejercerá a
plenitud”, finalizó.